{"id":31074,"date":"2024-08-13T13:52:29","date_gmt":"2024-08-13T11:52:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arvensis.com\/?p=31074"},"modified":"2024-08-14T09:38:35","modified_gmt":"2024-08-14T07:38:35","slug":"blog-grafiosis-del-olmo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/es\/blog-grafiosis-del-olmo\/","title":{"rendered":"Grafiosis del olmo, una de las peores pandemias vegetales"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"31074\" class=\"elementor elementor-31074\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7c28fa2 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"7c28fa2\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e0ac436 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e0ac436\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Los olmos comprenden entre 30 y 40 especies de \u00e1rboles caducifolios o semicaducifolios que se agrupan bajo el g\u00e9nero <em>Ulmus,<\/em> y que se extienden por bosques y ecosistemas naturales de todo el hemisferio norte. Algunas de estas especies son resistentes a la sequ\u00eda y est\u00e1n perfectamente adaptadas al clima mediterr\u00e1neo, siendo el olmo negrillo (<em>Ulmus minor<\/em>) el de mayor distribuci\u00f3n en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica. Su madera, apreciada por sus vetas entrelazadas, es resistente a la rotura, se dobla con facilidad y soporta bien a la humedad, por lo que tradicionalmente se ha empleado para la fabricaci\u00f3n de muebles y embarcaciones. Aparte de su utilidad, muchos olmos son ejemplares de porte imponente que han alcanzado gran longevidad y tama\u00f1o, raz\u00f3n por la cual gozaban de especial valor paisaj\u00edstico en las en muchos lugares y pueblos de Espa\u00f1a y el mundo.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-078cbcb elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"078cbcb\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1030\" height=\"595\" src=\"https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Placeta-de-los-Urmos-1030x595.jpg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-31075\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Placeta-de-los-Urmos-1030x595.jpg 1030w, https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Placeta-de-los-Urmos-300x173.jpg 300w, https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Placeta-de-los-Urmos-768x444.jpg 768w, https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Placeta-de-los-Urmos-705x407.jpg 705w, https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Placeta-de-los-Urmos.jpg 1345w\" sizes=\"(max-width: 1030px) 100vw, 1030px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\">\u201cPlaceta de los Urmos\u201d en la localidad oscense de Torre de Esera. Su nombre se deb\u00eda a los dos magn\u00edficos ejemplares de olmo negrillo que hab\u00eda en esta plaza y que murieron a causa de la grafiosis a principios de la d\u00e9cada de los 2000, pese a los esfuerzos del ayuntamiento por evitarlo. Actualmente, se ha replantado un nuevo olmo en el lugar donde se encontraba anteriormente uno de los originales. Este ejemplar pertenece a la especie olmo de Siberia (Ulmus pumila), cuya madera produce terpenos que repelen los Scolytos, por lo que es menos propenso a contraer la grafiosis.<\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ddf8b0a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"ddf8b0a\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Sin embargo, hoy en d\u00eda la mayor\u00eda de estos majestuosos \u00e1rboles han desaparecido de Europa y Norteam\u00e9rica, v\u00edctimas de una de las pandemias vegetales m\u00e1s devastadoras de la historia reciente: <strong>la enfermedad holandesa del olmo<\/strong> o <strong>grafiosis<\/strong>. Esta enfermedad est\u00e1 causada por los hongos ascomicetos <em>Ophiostoma ulmi<\/em> y <em>Ophiostoma novo-ulmi<\/em>. A pesar de su nombre, se cree que la enfermedad holandesa del olmo es originaria del oeste asi\u00e1tico, done las especies de olmo aut\u00f3ctonas son resistentes a la grafiosis, indicio de que llevan conviviendo con el par\u00e1sito durante varios siglos. Los primeros s\u00edntomas de la enfermedad fueron detectados a principios del siglo XX en las poblaciones de <em>Ulmus x hollandica<\/em> de los Pa\u00edses Bajos. Las fitopat\u00f3logas neerlandesas Bea Schwarz y Christine Buisman identificaron en los a\u00f1os 20 al <em>Ophiostoma ulmi <\/em>como el agente causante de la grafiosis. Adem\u00e1s, Bea Schwarz descubri\u00f3 m\u00e1s tarde que los cole\u00f3pteros del g\u00e9nero <em>Scolytus<\/em> actuaban como vectores de la enfermedad. Estos peque\u00f1os escarabajos depositan sus huevos en ejemplares marchitos o debilitados de olmo (posiblemente porque esta infectados con grafiosis), entre la corteza y la madera. Cuando los huevos eclosionan, las esporas de <em>Ophiostoma <\/em>se adhieren al cuerpo de la larva que permanecen cavando galer\u00edas en el olmo hasta llegar a la madurez, momento en el cual viajan a olmos vecinos transportando consigo la enfermedad.<\/p><p>Durante las d\u00e9cadas posteriores, la grafiosis se extendi\u00f3 por muchos los pa\u00edses del hemisferio norte, incluido Estados Unidos, causando descensos en las poblaciones de olmos de entre un 10% y un 40%. Cuando a mediados de siglo parec\u00eda que la epidemia estaba remitiendo, surgi\u00f3 en la d\u00e9cada de los 60 un nuevo parasito, el <em>Ophiostoma novo-ulmi<\/em>. Mucho m\u00e1s virulento que el anterior, acab\u00f3 con entre el 90% y el 100% de los olmos, situando a este g\u00e9nero de plantas, anta\u00f1o uno de los \u00e1rboles m\u00e1s comunes del planeta, al borde de la extinci\u00f3n.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7a0d06e e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"7a0d06e\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-da73e5e elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"da73e5e\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">S\u00edntomas y efectos de la grafiosis<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1ccac72 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1ccac72\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>El <em>Ophiostoma ulmi<\/em> y <em>Ophiostoma novo-ulmi <\/em>son par\u00e1sitos vasculares que invaden el xilema de los olmos, donde producen toxinas como la ceratoulmina que rompen la columna de agua de los conductos vasculares, lo que produce un fen\u00f3meno llamado cavitaci\u00f3n que impide la llegada de nutrientes y agua a las partes afectadas de la planta (para saber m\u00e1s: <a href=\"https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/blog-regulacion-de-la-perdida-de-agua-por-traspiracion\/\">https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/blog-regulacion-de-la-perdida-de-agua-por-traspiracion\/<\/a>). En muchas ocasiones, la propia respuesta defensiva del olmo, basada en bloquear los vasos infectados para evitar la expansi\u00f3n del hongo, agrava la situaci\u00f3n. El d\u00e9ficit h\u00eddrico provoca la muerte de las partes afectadas del \u00e1rbol. La virulencia de la enfermedad causada por el <em>Ophiostoma novo-ulmi <\/em>es tal que los ejemplares infectados en primavera pueden morir ese mismo verano o en la primavera del a\u00f1o siguiente. Tras ello, las ra\u00edces del olmo pueden seguir produciendo hijuelos del \u00e1rbol durante algunos a\u00f1os, pero que en ning\u00fan caso alcanzar\u00e1n las dimensiones del olmo original.<\/p><p>Durante las d\u00e9cadas posteriores, la grafiosis se extendi\u00f3 por muchos los pa\u00edses del hemisferio norte, incluido Estados Unidos, causando descensos en las poblaciones de olmos de entre un 10% y un 40%. Cuando a mediados de siglo parec\u00eda que la epidemia estaba remitiendo, surgi\u00f3 en la d\u00e9cada de los 60 un nuevo parasito, el <em>Ophiostoma novo-ulmi<\/em>. Mucho m\u00e1s virulento que el anterior, acab\u00f3 con entre el 90% y el 100% de los olmos, situando a este g\u00e9nero de plantas, anta\u00f1o uno de los \u00e1rboles m\u00e1s comunes del planeta, al borde de la extinci\u00f3n.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6e33c97 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"6e33c97\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f766933 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"f766933\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-556edb6 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"556edb6\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b785f5a elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"b785f5a\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">La grafiosis: una enfermedad con escasas soluciones<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-27eb62f elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"27eb62f\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Los m\u00e9todos de lucha contra la grafiosis incluyen talar las ramas afectadas o incluso todo el \u00e1rbol, cavar zanjas para separar ejemplares infectados de los sanos (ya que, aunque menos frecuente, la enfermedad puede trasmitirse tambi\u00e9n a trav\u00e9s de las ra\u00edces), el control del vector de transmisi\u00f3n, los <em>Scolytus<\/em>, mediante insecticidas, y el tratamiento de los olmos infectados con inyecciones de fungicida. En general estos m\u00e9todos son poco efectivos, caros y laboriosos, por lo que solo son viables para intentar salvar peque\u00f1as poblaciones de olmos, como la del Real Jard\u00edn Bot\u00e1nico de Madrid, donde varios ejemplares singulares terminaron muriendo recientemente tras varios a\u00f1os de lucha contra la grafiosis, entre ellos el olmo \u201cPantalones\u201d.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8310977 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"8310977\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-08756b1 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"08756b1\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"682\" height=\"1030\" src=\"https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/grafiosis-del-olmo-682x1030.jpeg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-31080\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/grafiosis-del-olmo-682x1030.jpeg 682w, https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/grafiosis-del-olmo-199x300.jpeg 199w, https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/grafiosis-del-olmo-768x1160.jpeg 768w, https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/grafiosis-del-olmo-1017x1536.jpeg 1017w, https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/grafiosis-del-olmo-1356x2048.jpeg 1356w, https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/grafiosis-del-olmo-994x1500.jpeg 994w, https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/grafiosis-del-olmo-467x705.jpeg 467w, https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/grafiosis-del-olmo-scaled.jpeg 1696w\" sizes=\"(max-width: 682px) 100vw, 682px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-23717cd e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"23717cd\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8fac060 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"8fac060\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Un halo de esperanza<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c5c444d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"c5c444d\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>No obstante, todav\u00eda hay esperanza para los olmos. Una de las estrategias m\u00e1s prometedoras para la recuperaci\u00f3n de la especie es el desarrollo de variedades resistentes mediante la hibridaci\u00f3n de olmos asi\u00e1ticos con especies aut\u00f3ctonas, la selecci\u00f3n de ejemplares locales que han presentado resistencia a la enfermedad en zonas afectadas, el desarrollo de vacunas o incluso la creaci\u00f3n de espec\u00edmenes transg\u00e9nicos que contengan genes bacterianos que codifiquen sustancias antimic\u00f3ticas. Todos estos esfuerzos ya han culminado en variedades de olmo, como \u201cSapporo Autumn Gold\u201d, \u201cNanguen LUT\u00c8CE\u201d, \u201cArno\u201d, \u201cMorfeo\u201d, \u201cPlinio\u201d y otras que ya se est\u00e1n ensayando en campo para ver su efectividad (lo cual lleva a\u00f1os, ya que los olmos son \u00e1rboles que crecen lentamente y hay cosas que la ciencia no puede acelerar).<\/p><p>En Espa\u00f1a, esta labor est\u00e1 siendo realizada por Centro Nacional de Mejora Gen\u00e9tica Forestal (CNMGF) de Puerta de Hierro en Madrid, que en el a\u00f1o 1986 inici\u00f3 el Programa de Mejora Gen\u00e9tica de los Olmos Ib\u00e9ricos. Despu\u00e9s de casi 30 a\u00f1os, en 2013, se catalogaron cinco ejemplares resistentes; a partir de cuyo material ya se han replantado 12.000 olmos en la comunidad de Madrid para estudiar su viabilidad. La m\u00e1s resistente de estas variedades es la llamada <em>Ulmus minor<\/em> \u201cAdemuz\u201d por el nombre de la localidad situada a unos 30 Km de Teruel donde fue localizado el ejemplar original, descubierto por Margarita Bur\u00f3n, quien desafortunadamente muri\u00f3 en un accidente de trafico antes de dejar constancia del lugar exacto y descripci\u00f3n del olmo. La variedad \u201cAdemuz\u201d es una de las m\u00e1s resistentes desarrolladas hasta ahora, y adem\u00e1s de en Espa\u00f1a ya se est\u00e1 replantando en otros pa\u00edses, como el Reino Unido.<\/p><p>Parece que estos esfuerzos por recuperar la especie servir\u00e1n para devolver los olmos a nuestros bosques y jardines. Pero todav\u00eda es pronto para saberlo, solo el tiempo lo dir\u00e1.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6a6109e e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"6a6109e\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-117e69e elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"117e69e\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Bibliograf\u00eda<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0a02f6e elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"0a02f6e\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>&#8211; H. M. Heybroek, D. M. Elgersma, and R. J. Scheffer \u201cDutch elm disease: an ecological accident\u201d <em>Outlook on agriculture<\/em> <strong>1982<\/strong>, 11 (1), 1-9<\/p><p>&#8211; J.A. Mart\u00edn; A. Solla; M. Venturas; C. Collada; J. Dom\u00ednguez; E. Miranda; P. Fuentes; M. Bur\u00f3n; S. Iglesias; L. Gil. \u00abSeven Ulmus minor clones tolerant to <em>Ophiostoma novo-ulmi<\/em> registered as forest reproductive material in Spain\u00bb. <em>IForest &#8211; Biogeosciences and Forestry<\/em>, 8 (2). Italian Society of Silviculture and Forest Ecology (SISEF): 172\u2013180.<\/p><p>&#8211; L. Gil \u201cLa grafiosis de los olmos: situaci\u00f3n actual\u201d <em>RevForesta<\/em> <strong>2020<\/strong>, 78, 50-54 <a href=\"https:\/\/www.forestales.net\/Canales\/Ficha.aspx?IdMenu=b6947309-987f-4bff-808d-4e7e974ccaf8&amp;Cod=8ae32068-fd5b-401e-a061-55fe89d12a4d&amp;Idioma=es-ES\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.forestales.net\/Canales\/Ficha.aspx?IdMenu=b6947309-987f-4bff-808d-4e7e974ccaf8&amp;Cod=8ae32068-fd5b-401e-a061-55fe89d12a4d&amp;Idioma=es-ES<\/a><\/p><p>&#8211; A. Mart\u00ednez de Azagra; R. Ipinza; F.J. Monteagudo; L. Gil \u201cT\u00e9cnicas para el tratamiento preventivo y curativo de la enfermedad de la grafiosis agresiva\u201d <em>Bolet\u00edn de sanidad vegetal. Plagas (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci\u00f3n) <\/em><strong>1988<\/strong><\/p><p>&#8211; B. Temple; P.A. Horgen. \u201cBiological roles for cerato -ulmin, a hydrophobin secreted by the elm pathogens, <em>Ophiostoma ulmi<\/em> and <em>O. novo-ulmi<\/em>\u201d <em>Mycologia <strong>200<\/strong><\/em><strong>0<\/strong>, 92 (1), 1 \u2013 9.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los olmos comprenden entre 30 y 40 especies de \u00e1rboles caducifolios o semicaducifolios que se agrupan bajo el g\u00e9nero Ulmus, y que se extienden por bosques y ecosistemas naturales de todo el hemisferio norte. Algunas de estas especies son resistentes a la sequ\u00eda y est\u00e1n perfectamente adaptadas al clima mediterr\u00e1neo, siendo el olmo negrillo (Ulmus [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":31075,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-31074","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-academico"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31074","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31074"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31074\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31100,"href":"https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31074\/revisions\/31100"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31075"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31074"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31074"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/infallible-galois.82-223-12-66.plesk.page\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31074"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}